Estrés pre-sacrificio en pollos de engorde: respuestas fisiológicas en las últimas horas de vida
El estrés en los pollos de engorde es una respuesta fisiológica y conductual a diversos factores ambientales y de manejo que amenazan su bienestar y su rendimiento productivo. Comprender los mecanismos y las sustancias que se liberan es crucial para mitigar sus efectos negativos.
Mecanismos del estrés en pollos de engorde
Los pollos de engorde, debido a su rápido crecimiento y alta tasa metabólica, son particularmente susceptibles al estrés. La respuesta al estrés involucra una compleja interacción entre el sistema nervioso y el sistema endocrino. Los principales mecanismos incluyen:
1. Activación del Eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal (HPA): Este
es el mecanismo fisiológico central de la respuesta al estrés. Ante un
factor estresante, el hipotálamo libera la hormona liberadora de
corticotropina (CRH). Esta, a su vez, estimula a la glándula pituitaria
para que libere la hormona adrenocorticotrópica (ACTH), la cual viaja a
través del torrente sanguíneo hasta las glándulas adrenales.
2. Activación del Sistema Nervioso Simpático: La respuesta inicial al
estrés es rápida y automática, mediada por el sistema nervioso
simpático. Esto provoca la liberación de catecolaminas (como la
adrenalina y la noradrenalina) que preparan al ave para una respuesta
de "lucha o huida".
3. Respuestas Fisiológicas de Termorregulación:
El estrés térmico es uno de los más comunes en pollos de engorde.
Como las aves no tienen glándulas sudoríparas, sus principales
mecanismos de enfriamiento son:
• Jadeo: Aumentan la frecuencia respiratoria para perder calor a través de la evaporación. Esto puede alterar el equilibrio ácido-base de la sangre, llevando a una alcalosis respiratoria.
• Vasodilatación periférica: Desvían el flujo sanguíneo de los órganos internos (como el tracto gastrointestinal) hacia la piel y las extremidades para disipar el calor.
• Reducción del consumo de alimento: Para disminuir la producción de calor metabólico generada por la digestión.
4. Respuestas Inmunológicas: El estrés prolongado suprime el sistema inmunológico. La liberación de corticosterona (una hormona del estrés) puede provocar la atrofia de órganos linfoides como el timo y la bolsa de Fabricio, disminuyendo la capacidad del ave para combatir enfermedades.
Sustancias liberadas durante el estrés
La activación de los mecanismos de estrés resulta en la liberación de una serie de sustancias químicas que afectan múltiples sistemas del organismo. Las más importantes son:
1. Corticosterona: Es el principal glucocorticoide del estrés en las aves, análogo al cortisol en los mamíferos. La liberación de corticosterona provoca una serie de cambios metabólicos:
• Aumenta la movilización de glucosa para proveer energía al cuerpo.
• Suprime el sistema inmunológico.
• Reduce la ingesta de alimento y la tasa de crecimiento.
• Aumenta la degradación muscular y la producción de proteínas de
choque térmico.
2. Catecolaminas (Adrenalina y Noradrenalina): Son liberadas por
las glándulas adrenales en la fase inicial del estrés. Sus efectos son
inmediatos y de corta duración:
• Aumentan la frecuencia cardíaca y respiratoria.
• Incrementan el flujo sanguíneo a los músculos esqueléticos.
• Aumentan la liberación de glucosa en el hígado.
3. Citoquinas Proinflamatorias: El estrés crónico puede provocar
inflamación intestinal y aumentar la permeabilidad de la barrera
intestinal. Esto permite la translocación de bacterias desde el intestino
al torrente sanguíneo, lo que desencadena una respuesta inflamatoria
mediada por citoquinas como la interleucina-6 (IL-6).
4. Especies Reactivas de Oxígeno (ROS) y Nitrógeno (RNS): El
estrés, especialmente el estrés térmico, aumenta la producción de
radicales libres. Estos compuestos dañan las células y tejidos,
provocando un estado de estrés oxidativo que puede ser perjudicial para
la salud y el rendimiento del ave.
Consecuencias del estrés en los pollos de engorde
La combinación de estos mecanismos y sustancias liberadas conduce a una serie de efectos negativos en la producción avícola, que incluyen:
• Disminución del rendimiento: Menor ganancia de peso, reducción
de la ingesta de alimento y un peor índice de conversión.
• Aumento de la mortalidad: Especialmente en casos de estrés
térmico severo.
• Problemas de salud: Inmunosupresión, susceptibilidad a
enfermedades, y deterioro de la salud intestinal.
• Impacto en la calidad de la canal: Alteraciones en la calidad de la
carne.
• Cambios de comportamiento: Jadeo, levantamiento de alas,
aislamiento social, y aumento del picoteo.
En resumen, el estrés en pollos de engorde es una respuesta compleja que involucra la activación de ejes neuroendocrinos y la liberación de sustancias como la corticosterona, las catecolaminas y las citoquinas, lo que compromete gravemente la salud, el bienestar y el rendimiento de las aves.